sábado, 6 de agosto de 2011

Renacer 10 | Año 3 | Agosto 2011 | Testimonios

HERMOSA EXPERIENCIA DE CRECIMIENTO EN A.A.

Hola queridos compañeros,  soy un miembro muy contento y agradecido de “pertenecer” a esta maravillosa comunidad de Alcohólicos Anónimos, en la que persevero  desde hace poco más de tres años.

Como la gran mayoría,  llegué muy mal, sobre todo  espiritualmente, derrotado en la vida; habiendo perdido  mi trabajo, aspiraciones personales, esposa e hijos (lo más importante en mi vida), familia y amigos. Mi fondo fue total y me dejó sin muchas expectativas para el futuro, todo porque perdí el control total sobre mi manera de beber. Llegué a ser un completo irresponsable, lo que es  común en este flagelo; pero gracias a mi Poder Superior (que para mí es Dios),  encontré este camino como salida a mi desolación.

Un día lunes y luego de una terrible borrachera, busqué en la guía telefónica el número de Alcohólicos Anónimos  para pedir ayuda. Me atendió gentilmente un compañero, servidor del Área Sur de Santiago, sector donde resido, y luego de escucharme, me entregó este mensaje: que no era el único con el problema y que existía una comunidad de personas con la misma enfermedad, y, que con un Programa simple, podría recuperarme.

Ese mismo día concurrí a un grupo, porque realmente “quería” salir del problema. Fui recibido con mucho amor y comprensión. En ese mismo momento me di cuenta de que ese era el lugar donde debía estar si quería salir de mi enfermedad y dejar definitivamente de beber. También en esa reunión, mis compañeros señalaron que mi vida cambiaría radicalmente para bien si  asumía mi condición de alcohólico y seguía los Doce Pasos de Recuperación.

Esta es la forma en que llegué a conocer a la comunidad; hoy soy una persona feliz de no haber bebido estas últimas 24 horas, y efectivamente mi vida cambió, gracias a haber sido obediente al programa y de perseverar hasta hoy día con mis reuniones de terapia y autoayuda.

Tempranamente, me inicié en los servicios básicos de mi grupo, también fui  RSG, donde realmente comencé a conocer la sociedad de Alcohólicos Anónimos.  Pude darme cuenta del poco conocimiento de nuestro Tercer Legado de Servicio y del escaso interés y voluntad de participación de los compañeros en esta gratificante labor dentro de la comunidad. Digo gratificante, debido al bienestar espiritual que se vive cuando uno responsablemente se entrega al servicio sin esperar recompensas.

Esta labor de entregarme  al servicio,  me sirvió tremendamente en mi recuperación y conocimiento del programa, pero por sobre todo en mi desarrollo personal y espiritual, lo que por hoy me  mantiene sobrio. La experiencia que les estoy entregando no es nueva, todo esto se encuentra en los Doce Pasos, las Doce Tradiciones y  los Doce Conceptos para el Servicio Mundial de Alcohólicos Anónimos. Esto me llevó a comprender, que mi recuperación de la enfermedad del alcoholismo, es como una mesa de tres patas; si falta una, obviamente mi recuperación y sobriedad en el tiempo, sufrirá algún percance y  puede llevarme a esa primera copa que tanto daño me causaría, no solamente a mí, sino a mi entorno, especialmente a mi familia, la que gracias al Programa de esta comunidad  he recuperado. También con la ayuda de Dios, mi perseverancia y obediencia a esos tres Legados, me han significado hasta la fecha, alcanzar la tranquilidad espiritual y la felicidad que toda persona merece tener en la vida.

Me atreví a entregarles estas experiencias, por todos los beneficios que he recibido y por lo fundamentales que han sido para mi crecimiento. Entregar el Mensaje, ayudar a otros que sufren el problema del alcoholismo, entregarse a los servicios de esta comunidad sin esperar recompensa, es lo más gratificante que me ha podido pasar.
Ser obediente a esos 36 principios, verdaderamente ha sido un cambio de vida. No solamente me ha servido para dejar de beber, por añadidura me ha entregado una mejor calidad de  vida.

Lo anterior, es precisamente lo que ofrece este maravilloso programa, rescatarnos de esta enfermedad para ser mejores personas, mejorar nuestros defectos, ser útiles a la sociedad y responsables de nosotros mismos y de nuestras familias. Sólo nunca pude, pero unido a todos ustedes, sé perfectamente que el camino que me espera es  la felicidad, que precisamente es lo que nuestro Poder Superior quiere para nosotros. Por eso sugiero a todos mis compañeros y amigos, que busquen alcanzar ese “sentido de pertenencia” a esta comunidad de alcohólicos en recuperación,  y se entreguen a este sencillo Programa.

Gracias y muchas felices 24 horas para Uds.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS

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